sábado, 15 de abril de 2017

¿Todos los puntos del espacio son iguales?

El principio cosmológico asegura que "el universo, cuando se observa a escalas del orden de cientos de megapársecs, es isotrópico y homogéneo."

Esto viene a decir que da igual en la dirección que miremos, veremos las mismas propiedades. Y que todos los puntos del universo presentan las mismas propiedades que cualquier otro punto...

Bueno, pues esto no es  cierto.

Pero primero pasemos a explicar la teoría oficial que nos habla de que tras el Bing-Bang se creó más materia que antimateria y que toda la masa que vemos y detectamos en el universo es el resto, lo que sobrevivió. Y lo que sobrevivió en realidad es una parte minúscula del total. Para que ocurriera esto se supone que todo es el resultado de una pequeña desviación, una parte de cada diez mil millones...

Esto significa que por cada 10.000.000.000 de protones, fueron creados 9.999.999.999 de antiprotones y que los protones supervivientes crearon todo. Es decir, 10¹⁰.

No es un número exageradamente grande. Por si no lo recuerdan de sus clases de química, para tener un gramo de un elemento hacen falta nada más y nada menos que 6,023*10²³ partículas.

Esto nos indica que para lograr un gramo de hidrógeno hicieron falta que fueran creadas unas diez mil toneladas de materia y de antimateria.... unos 10 camiones normales, para hacernos una idea.

Y no, no hay equivocación. Todas las teorías, todos los experimentos conocidos postulan una igualdad entre la materia y la antimateria, que únicamente se puede romper cuando los números son gigantescos.  Muy gigantescos.

Pero esto nos lleva a que la masa del universo que resulto aniquilada es de 10²⁰ veces la masa actual, es decir, 9.27*10⁷³Kg. 

Ahora bien, sabemos que en estos choques toda la masa se convierte en energía,  así que sin tener en cuenta efectos relativistas y demás, simplemente utilizando la formula más conocida del mundo, E=mc²,  obtenemos una energía total de 8.34*10⁹⁰J, que al dividir por el volumen del universo, 1.09*10⁷⁹m³, nos da una energía total enorme por unidad de volumen.

El universo estaría achicharrado en lugar de ser un lugar frío.

Incluso si fuera tres por dos, es decir, 3 protones por cada dos antiprotones, la temperatura del universo hasta ayer sería insufrible. Ahora no, claro, sería simplemente 10̄⁹, pero hace 5.000 millones de años la tierra sería un cocedero.

Así que no, no salen las cuentas. No terminó de entender porque los científicos aceptan tan alegremente la teoría del Bing-Bang cuando necesitan que el universo inicial se expandiera a mayor velocidad que la luz para no convertirse en un gigantesco agujero negro (podéis buscar los artículos que explican esto) y cuando la aniquilación de partículas y antipartículas que tuvo lugar inmediatamente después de la creación sólo nos lleva a resultados completamente irracionales.

La teoría que yo manejo viene a decir que en realidad hay una variable en el vacío que hace posible la existencia de la materia o la existencia de la antimateria, que la divide por regiones y que impide que nos aniquilemos completamente.

Verán, el universo no se creó en un único punto, zona, región o como quieran llamarlo. Los agujeros negros envían la materia y la energía al pasado, por lo que hay varios puntos de creación inicial. Esto ya de por sí nos permite evitar tener que recurrir a la velocidad mayor que la luz para explicar porque no se convirtió en un agujero negro cual supernova.

Y que por supuesto hubo aniquilación de partículas-antipartículas y todo tipo de choques en la sopa primordial, pero el proceso se pareció mucho más a una traca valenciana que a una verdadera explosión.

En otro artículo hablare de los puntos primos, pues así he denominado a los puntos donde se crearon los agujeros negros supermasivos, por su enorme similitud a los números primos: No sabemos donde están ni sabemos cuales son hasta que los compruebas, pero son la clave de todo. 















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