- La primera nos se basa en la fusión de agujeros negros pequeños hasta formar por el grande.
- La segunda teoría indica que los agujeros negros supermasivos crecieron a partir de semillas, nubes de polvo y gas extremadamente grandes.
Los agujeros negros pequeños (se lo crean o no un agujero negro típico tiene el tamaño de un coche grande) se crean a partir de la explosión de estrellas gigantes, supergigantes e hipergigantes. Estas últimas tienen una esperanza de vida en torno a los 1.000 millones de años. Los agujeros negros supermasivos aparecieron en el universo mucho antes, en torno a los 300 millones de años.
La segunda teoría tiene dos grandes problemas.
El colapso gravitatorio tiene que ser a una velocidad nunca vista anteriormente para que la materia no sea expulsada debido a las aceleraciones a las que se vería sometida.
La otra gran pega es que también deberían de formarse agujeros negros de tamaño medio que nadie ha visto.
En realidad ambas teorías se limitan a intentar entender como es posible la enorme agregación de materia que hace posible la existencia de semejantes monstruos.
Bueno, si nos fijamos en el mundo matemático podemos encontrar dos formas para explicar un crecimiento hasta casi el infinito:
- Por agregación
- Dividiendo por cero.
Pues una de sus extrañas propiedades fue utilizada para crear a los agujeros negros supermasivos. Estos son en realidad roturas del vacío, que recordemos, no está realmente vacío, pero sí que es lo suficientemente pequeño para considerarlo cero.
Pero esto no funciona (afortunadamente) en cualquier punto del espacio tiempo, sólo en puntos muy concretos del mismo.
La distribución de las galaxias no exactamente al azar, aunque pueda parecerlo.
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